Nueva guerra fría

El 13 de abril, EUA lanzó la "Madre de Todas las Bombas" en Afganistán. El blanco era ISIS. Posteriormente se ha informado que ni el secretario de Defensa, Mattis, ni el consejero de Seguridad Nacional, McMaster, estaban al tanto de la decisión. Quizás. Sin embargo, el haber empleado por primera vez el arma no nuclear más poderosa con la que cuenta EUA, y el haberla usado precisamente contra ISIS, no eran temas que podían escapar de la atención de los medios en todo el planeta. Mucho menos cuando la semana previa, EUA acababa de atacar Siria. Por tanto, debemos suponer que alguien en la cúpula militar quiso que el mensaje llegara a su destino. Y el destino del mensaje no era únicamente una filial de ISIS que cuenta con algunos cientos de combatientes. El destino incluía, entre otros, a Rusia, ya que esa potencia está jugando —de nuevo— un rol cada vez más relevante en Afganistán. Primero, el conflicto entre la insurgencia talibana y el gobierno de ese país asistido por la OTAN, sigue escalando. Hoy, a pesar d