La posibilidad de que Corea del Norte lance un misil de prueba en fecha próxima ha vuelto a encender las alarmas en la comunidad mundial, en particular después de que se confirmó que Pyongyang probó algunos componentes de la bomba H Corea de Sur, Japón y Estados Unidos, están en comunicación constante en relación a la próxima prueba que podría realizarse en los primeros días de febrero cuando se cumpla un aniversario más. Japón, que ha ordenado a sus fuerzas armadas estar listas para destruir cualquier misil lanzado por Corea del Norte que amenace al país, ha intercambiado información con Estados Unidos en cómo cooperar a partir de la amenaza reciente de Pyongyang. Japón desplegó misiles tierra-aire en 2012, el mismo año que Corea del Norte puso en órbita un satélite. Aunque Pyongyang insistió en que era una operación puramente científica, el lanzamiento fue condenado por la comunidad internacional que consideró que habría sido una prueba de misiles balísticos encubierta. El gobierno de Corea del Sur, por su
Nueva prueba de misil pone en alerta mundial
La posibilidad de que Corea del Norte lance un misil de prueba en fecha próxima ha vuelto a encender las alarmas en la comunidad mundial, en particular después de que se confirmó que Pyongyang probó algunos componentes de la bomba H Corea de Sur, Japón y Estados Unidos, están en comunicación constante en relación a la próxima prueba que podría realizarse en los primeros días de febrero cuando se cumpla un aniversario más. Japón, que ha ordenado a sus fuerzas armadas estar listas para destruir cualquier misil lanzado por Corea del Norte que amenace al país, ha intercambiado información con Estados Unidos en cómo cooperar a partir de la amenaza reciente de Pyongyang. Japón desplegó misiles tierra-aire en 2012, el mismo año que Corea del Norte puso en órbita un satélite. Aunque Pyongyang insistió en que era una operación puramente científica, el lanzamiento fue condenado por la comunidad internacional que consideró que habría sido una prueba de misiles balísticos encubierta. El gobierno de Corea del Sur, por su