Octavio Paz vuelve al Colegio de San Ildefonso

En 1976, Octavio Paz, aún lejos del Premio Nobel de Literatura, pero ya convertido en un intelectual reconocido a nivel mundial, escribió "Nocturno a San Ildefonso", un poema que es "una exaltación de la nostalgia por los años estudiantiles, una crítica a las ilusiones perdidas y los sueños justicieros de la juventud, pero, sobre todo, un canto de amor a la Ciudad de México y a su Centro Histórico, como a la historia de nuestro país y su tránsito en el siglo XX". Hoy, 46 años después de esa imagen del muchacho que caminaba entre San Ildefonso y el Zócalo, Octavio Paz regresará a ese querido recinto, donde serán depositadas sus cenizas junto con las de su esposa Marie José Tramini. El pasado jueves, a las 11 horas, en una ceremonia notarial a puerta cerrada, sus cenizas reposarán en el Memorial que para dicho fin se creó en un salón contiguo al Patio Principal y al Patio de Pasantes del Colegio de San Ildefonso, dentro de una pieza escultórica realizada por el artista Vicente Rojo, una escultura en madera tzal