Paga Pemex a familias de víctimas

Pasaron más de tres años antes de que las familias de Luis Ojeda, Gregorio Vite y Enrique Bartolomé Hernández, los tres empleados de la empresa Conservación Pilotes de Control, S.A., (Copicosa), que fallecieron en las profundidades de la Torre B2 de Pemex, fueran tratados como el resto de las víctimas mortales de la explosión ocurrida el 30 de enero de 2013. El TFJFA determinó que Pemex deberá pedirles una disculpa pública, además de indeminizarlos económicamente por un monto que podría alcanzar los 10 mdp por familia. María Luisa Ojeda esperó tras los barrotes del complejo administrativo hasta que su hermano Luis fue rescatado. Revisó la mayoría de los cuerpos desfigurados y hechos pedazos. Luego de dos días sin que les dieran noticias de su hermano y de los compañeros que trabajaban en el fondo de la torre, las familias denunciaron su olvido. El personal de Recursos Humanos de Pemex les pidió no preocuparse porque los iban a indemnizar "como si fueran petroleros". El de Luis fue el último de los 33 cuerpos