Pago de impuestos, del viacrucis a la era digital

Hace más de una década, a un contribuyente le llevaba meses preparar su declaración y pagar sus impuestos al Servicio de Administración Tributaria (SAT). Tenía que ir a comprar a la papelería o a un despacho contable los formatos oficiales en papel, emitidos por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para cumplir con sus contribuciones. Se tenía que llenar la declaración a mano o a máquina de escribir, con copia y original, con la supervisión del contador, y después ir al banco a hacer fila para pagar en ventanilla. Algunos bancos tenían horario especial para recibir pagos de impuestos o la declaración anual, aunque fuera presentada en ceros. Ese era el viacrucis que un contribuyente pasaba para estar bien con el fisco. Hoy, gracias a la transformación digital de los bancos y del SAT, ese periplo quedó sustituido pasando por códigos de barras, líneas de captura (una clave alfanumérica mediante la cual se identifica el concepto de pago), todo ello en algunos clics en el portal del SAT y ge