La palabra del papa Francisco "puede llegar a ser muy incómoda", porque habla como un profeta y eso provoca una de dos reacciones: "si estás dispuesto te ayuda, pero si estás molesto te endurece aún más", aseguró Diego Fares. En entrevista el sacerdote jesuita argentino, pupilo de Jorge Mario Bergoglio y escritor de la revista romana La Civiltà Cattolica, analizó la "pedagogía" utilizada por el pontífice en su predicación y las reacciones a ella, algunas de ellas muy críticas. Autor del libro "Diez cosas que el papa Francisco propone a los sacerdotes", para Fares el obispo de Roma es muy "intransigente" e "incisivo" con aquello que considera prioritario, como por ejemplo la congruencia en el clero, y es "muy cómodo" con aquellas cosas que considera secundarias. Sostuvo que esa es la razón por la cual puede dialogar con personas de todas las culturas, siendo respetuoso con aquello que es humano: los defectos y los pecados. "La pedagogía del señor es pedir mucho a quien se le dio mucho. Jesús era muy exigente c
Palabra del papa puede molestar
La palabra del papa Francisco "puede llegar a ser muy incómoda", porque habla como un profeta y eso provoca una de dos reacciones: "si estás dispuesto te ayuda, pero si estás molesto te endurece aún más", aseguró Diego Fares. En entrevista el sacerdote jesuita argentino, pupilo de Jorge Mario Bergoglio y escritor de la revista romana La Civiltà Cattolica, analizó la "pedagogía" utilizada por el pontífice en su predicación y las reacciones a ella, algunas de ellas muy críticas. Autor del libro "Diez cosas que el papa Francisco propone a los sacerdotes", para Fares el obispo de Roma es muy "intransigente" e "incisivo" con aquello que considera prioritario, como por ejemplo la congruencia en el clero, y es "muy cómodo" con aquellas cosas que considera secundarias. Sostuvo que esa es la razón por la cual puede dialogar con personas de todas las culturas, siendo respetuoso con aquello que es humano: los defectos y los pecados. "La pedagogía del señor es pedir mucho a quien se le dio mucho. Jesús era muy exigente c