El papa Francisco celebró la misa de Pascua ante miles de personas congregadas en la Plaza de San Pedro y en su sermón, totalmente improvisado, llamó a responder a las "sorpresas de Dios". Ayer, desde el atrio de la basílica vaticana, el pontífice encabezó una celebración que comenzó con el rito del Resurrexit, con el cual se anunció formalmente la resurrección de Jesús. Tras la lectura del evangelio, dejó de lado la homilía que llevaba e improvisó un nuevo discurso, que partió de tres palabras clave: la sorpresa, el apuro y el compromiso personal. "Los anuncios de Dios son siempre sorpresas, porque nuestro Dios es el Dios de las sorpresas. Y así desde el inicio de la historia de la salvación, de nuestro padre Abraham, Dios te sorprende", dijo. "Siempre existe una sorpresa detrás de otra. Dios no sabe hacer un anuncio sin sorprendernos. Y la sorpresa es aquello que te conmueve el corazón, que te toca justamente ahí, donde tú no te lo esperas. Para decirlo un poco con el lenguaje de los jóvenes: la sorpresa es
Papa llama a responder a las "sorpresas de Dios"
El papa Francisco celebró la misa de Pascua ante miles de personas congregadas en la Plaza de San Pedro y en su sermón, totalmente improvisado, llamó a responder a las "sorpresas de Dios". Ayer, desde el atrio de la basílica vaticana, el pontífice encabezó una celebración que comenzó con el rito del Resurrexit, con el cual se anunció formalmente la resurrección de Jesús. Tras la lectura del evangelio, dejó de lado la homilía que llevaba e improvisó un nuevo discurso, que partió de tres palabras clave: la sorpresa, el apuro y el compromiso personal. "Los anuncios de Dios son siempre sorpresas, porque nuestro Dios es el Dios de las sorpresas. Y así desde el inicio de la historia de la salvación, de nuestro padre Abraham, Dios te sorprende", dijo. "Siempre existe una sorpresa detrás de otra. Dios no sabe hacer un anuncio sin sorprendernos. Y la sorpresa es aquello que te conmueve el corazón, que te toca justamente ahí, donde tú no te lo esperas. Para decirlo un poco con el lenguaje de los jóvenes: la sorpresa es