Partidos y exceso

Se supone que todos están de acuerdo. No hay político que hoy no diga que los partidos reciben demasiado dinero, sea público o privado. No hay quien se atreva a decir públicamente que los elevados montos que los partidos se asignan cada año a sí mismos deban aumentar. Es decir, todos están de acuerdo en que algo debe hacerse. Tal vez no todos piensen que deba eliminarse esa partida del presupuesto, pero sí en que debería moderarse. ¿Y qué pasa entonces? Pues que ningún político "come lumbre" como se dice popularmente. Nadie quería ser el primero en bajarse a sí mismo el financiamiento público, hasta que llegó la oportunidad en un partido que aun recibiendo la mitad de lo que le correspondería, recibiría mucho más de lo que le ha tocado. Es la última oportunidad que tiene ese partido para tomar la acertada decisión de aprobar la iniciativa por la que se reduce a la mitad el financiamiento público a los partidos. Recordemos que Morena apenas tiene cuatro años de haberse constituido formalmente como partido polí