Pelean para pedir a los dioses que llueva en Zitlala

Desde los tiempos remotos el hombre ha intentado controlar el clima, pero como no lo ha logrado creó dioses para que fueran más clementes con ellos. En Zitlala, desde antes de la Colonia, han ofrecido su sangre y golpes, para agradar a sus dioses; con ello buscan obtener un buen temporal de lluvias y una buena cosecha de maíz. Arnulfo Tecruceño Valle tiene 15 años vistiéndose de hombre tigre para combatir en el ritual de petición lluvias en Zitlala; sin embargo, reconoce que los últimos cinco años el rito se ha distorsionado. Ahora, dice, muchos combatientes lo hacen para dirimir asuntos personales, rivalidades, y no solo para ofrecer un sacrificio a los dioses. Tecruceño Valle tiene razón. El contexto en el que ahora se desarrolla las peleas es más parecido al de un espectáculo que al de un ritual. Este año la plaza principal de Zitlala lució como una arena coliseo o la plaza de toros. La fiesta de la pelea de los tigres, porque también es una fiesta, se divide en dos. Abajo, el pueblo, lo peleadores y arrib