El presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, Roberto Gil Zuarth, consideró necesario que el Congreso de la Unión inicie una discusión para regular la actuación de las Fuerzas Armadas en materia de seguridad interior. Al dictar la conferencia magistral "Logros y perspectivas de la actividad legislativa de la Cámara de Senadores", como parte de la maestría en Administración Militar para la Seguridad Interior y Defensa Nacional, reconoció que ese tema es un pendiente ético y político del Congreso de la Unión. Ante generales y coroneles del Ejército y Fuerza Aérea Mexicana, el legislador lamentó que se haya aplazado este asunto de la agenda de ambas Cámaras del Congreso, que mencionó es vital para resolver de fondo el problema de la inseguridad en el país. En el Antiguo Colegio Militar, dijo "lo digo con toda claridad: el Congreso tiene que empezar a discutir el estatuto jurídico de las Fuerzas Armadas en su participación en la seguridad interior. Ese es un desafío, un pendiente ético y político
Pendiente, el marco para labor del Ejército
El presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, Roberto Gil Zuarth, consideró necesario que el Congreso de la Unión inicie una discusión para regular la actuación de las Fuerzas Armadas en materia de seguridad interior. Al dictar la conferencia magistral "Logros y perspectivas de la actividad legislativa de la Cámara de Senadores", como parte de la maestría en Administración Militar para la Seguridad Interior y Defensa Nacional, reconoció que ese tema es un pendiente ético y político del Congreso de la Unión. Ante generales y coroneles del Ejército y Fuerza Aérea Mexicana, el legislador lamentó que se haya aplazado este asunto de la agenda de ambas Cámaras del Congreso, que mencionó es vital para resolver de fondo el problema de la inseguridad en el país. En el Antiguo Colegio Militar, dijo "lo digo con toda claridad: el Congreso tiene que empezar a discutir el estatuto jurídico de las Fuerzas Armadas en su participación en la seguridad interior. Ese es un desafío, un pendiente ético y político