Policías de Querétaro hacen labor de albañil

Cada vez que su jefe lo castiga o cuando pierde un volado ante sus compañeros, Melitón (nombre ficticio) se quita el arma de cargo, las botas, el uniforme azul y procede a cumplir tres horas de trabajo como "albañil" del gobierno municipal. Él es uno de los 35 policías del ayuntamiento de Peñamiller que construyen, por mano propia y de manera supuestamente voluntaria, su cuartel, sobre un predio contiguo a la central de autobuses que les fue donado por un particular. Desde hace 30 meses, la policía peñamillerense se quedó prácticamente en la calle: sin oficina ni vestidores, cuando la recién llegada edil, Margarita Hernández Aguilar, ordenó al cuerpo policial dejar el inmueble que arrendaba en el centro histórico, debido a un "ahorro de recursos en rentas", según consta en un acta de Cabildo de noviembre de 2015. Para no incomodar a su nuevo comandante, Álvaro Montes, los agentes acataron la orden, accediendo a edificar la nueva sede y a distribuirse físicamente en oficinas "prestadas", que hasta hoy ocupan;