Presidentitis

El ya presidente Andrés Manuel López Obrador, contra viento y marea, impone su estilo personal de gobernar, fungiendo como irremplazable maestro de ceremonias en cotidiano y tempranero coloquio público. El presidente propone y dispone, califica y descalifica, licita y adjudica: Las cosas ya no son como antes, éstos son otros tiempos, el pueblo ya está cansado de tanta pinche tranza, y es que no tienen llenadera, ni el corrupto neoliberal, ni el retrógrado conservador. Los proyectos presidenciales ¡van porque van!: El aeropuerto en Santa Lucía, el Tren Maya, la refinería de Dos Bocas, la Guardia Nacional, programas de asistencia social, abrogación de la Reforma Educativa, Programa de Zona Libre de la Frontera Norte, probable desaparición de estancias infantiles, entre otros propósitos. "Tengo resistencias hasta dentro del propio gobierno, pero cuando digo esto va, es porque va". Y vaya que han habido resistencias: por suspensión del NAIM, por despidos, por pérdidas en Afores, desabastos de gasolina, huachicole