Primeras perlas de agua dulce

En el fondo del río San Pedro, en Balancán, Tabasco, existe la primera granja de perlas de agua dulce en México y Latinoamérica. Este tipo de cultivo se denomina Perlicultura, llegó hace una década a la comunidad y se extendió a otras poblaciones en los márgenes de este afluente. El proyecto surgió del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (Cibnor) de La Paz, Baja California Sur, y se consolidó hace cuatro años con el apoyo de investigadores y estudiantes de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) y pescadores que ven en la cosecha de perlas un alto valor comercial. Los investigadores y pescadores esperan a que concluya la temporada de inundaciones, extraen la almeja del río y una vez aclimatados en los laboratorios proceden a realizar diversas etapas experimentales. Para ello, utilizan la almeja Psoronaias crocodilorum, una especie muy fuerte y tolerante al estrés. "Fue la que logró más resistencia, la que menos estrés sufrió y con la que controlamos los niveles de anestésicos para poder