Por no recibir sus tratamientos antirretrovirales completos y en algunos casos caducos, derechohabientes del Issste que viven con VIH cerraron la avenida Insurgentes Norte, en la Ciudad de México, para exigir que Luis Antonio Ramírez Pineda, director general del instituto los reciba. "Estamos encabronados, hasta la madre, no nos vamos a mover hasta que nos atiendan; estamos defendiendo nuestra vida en un país que se niega a escucharnos", denunció Georgina Gutiérrez Alvarado, representante de Movimiento Nacional de Lucha contra el Sida. Los pacientes también denunciaron que los encargados de las farmacias del instituto les retienen sus recetas y no se las surten completas. "Eso es corrupción, se puede hablar de un probable mercado negro porque no sabemos qué hacen con los medicamentos que no entregan ni la razón por la que los encargados de las farmacias se quedan con las recetas". Flor Nájera atiende en el hospital Adolfo López Mateos hace más de 25 años, para ella "vivir de prestado" se ha hecho común, pero
Protestan por desabasto de antirretrovirales
Por no recibir sus tratamientos antirretrovirales completos y en algunos casos caducos, derechohabientes del Issste que viven con VIH cerraron la avenida Insurgentes Norte, en la Ciudad de México, para exigir que Luis Antonio Ramírez Pineda, director general del instituto los reciba. "Estamos encabronados, hasta la madre, no nos vamos a mover hasta que nos atiendan; estamos defendiendo nuestra vida en un país que se niega a escucharnos", denunció Georgina Gutiérrez Alvarado, representante de Movimiento Nacional de Lucha contra el Sida. Los pacientes también denunciaron que los encargados de las farmacias del instituto les retienen sus recetas y no se las surten completas. "Eso es corrupción, se puede hablar de un probable mercado negro porque no sabemos qué hacen con los medicamentos que no entregan ni la razón por la que los encargados de las farmacias se quedan con las recetas". Flor Nájera atiende en el hospital Adolfo López Mateos hace más de 25 años, para ella "vivir de prestado" se ha hecho común, pero