Qué diría la historia de nosotros

¿Cuántos personajes de la historia pensarían que estamos destruyendo lo que ellos habían bien construido? Eso que les costó la vida a muchos o la libertad a otros. ¿Cuántos juzgarían que hay un retroceso en cuestiones que requirieron de vastos sacrificios? Con regularidad los amantes de la historia juzgan los hechos del pasado sin miramientos y con la superioridad moral de sentirse mejores; casi nunca se preguntan qué diría el pasado sobre ellos y sobre nuestro presente. Sin ningún ánimo de conservadurismo, podemos afirmar que hay algo profundamente mal en la forma en la que vivimos hoy. Por décadas hemos entendido al egoísmo como una virtud, la protección del auto-interés como la cúspide de nuestros valores: "Mientras no me afecte a mí, no me interesa". Sabemos cuánto cuestan las cosas, pero ya no sabemos, ni nos interesa, cuánto valen. Hemos perdido la capacidad de apreciar las cosas importantes, las ideas, los ideales, la sociedad, el progreso, para convertirnos en seres únicamente preocupados por nuestro