A tono con la justificada tendencia global antisistema, nuestras recientes elecciones envían un contundente mensaje: México debe cambiar. Ello tiene que comenzar con la política económica que estanca el crecimiento, favorece el "capitalismo de cuates" y los monopolios, concentra 80% de la riqueza en 10% de la población, mantiene a la mitad de los mexicanos en la pobreza, produce legiones de marginados que son el caldo de cultivo para la delincuencia, el crimen organizado, el narcotráfico, la corrupción. Ese cambio debe ser la pieza angular de un proyecto de nación incluyente con justicia social, del cual carecemos. Tuvimos proyectos nacionales en la era postrevolucionaria y en la guerra fría, pero con la negociación del TLCAN se confió en que la integración regional resolvería nuestros males históricos. Por ende se dejó de tener una política hacia EU, al considerar que nuestros vínculos binacionales ya estaban encarrilados institucionalmente. Pero como históricamente la política exterior —al igual que el naci
¿Qué política exterior para qué proyecto de nación?
A tono con la justificada tendencia global antisistema, nuestras recientes elecciones envían un contundente mensaje: México debe cambiar. Ello tiene que comenzar con la política económica que estanca el crecimiento, favorece el "capitalismo de cuates" y los monopolios, concentra 80% de la riqueza en 10% de la población, mantiene a la mitad de los mexicanos en la pobreza, produce legiones de marginados que son el caldo de cultivo para la delincuencia, el crimen organizado, el narcotráfico, la corrupción. Ese cambio debe ser la pieza angular de un proyecto de nación incluyente con justicia social, del cual carecemos. Tuvimos proyectos nacionales en la era postrevolucionaria y en la guerra fría, pero con la negociación del TLCAN se confió en que la integración regional resolvería nuestros males históricos. Por ende se dejó de tener una política hacia EU, al considerar que nuestros vínculos binacionales ya estaban encarrilados institucionalmente. Pero como históricamente la política exterior —al igual que el naci