La única manera efectiva de reabrir la economía tendrá que ser de golpe, con todos los sectores y regiones al mismo tiempo e, idealmente, a nivel mundial. De poco sirve reanudar operaciones por segmentos. Por ejemplo, supongamos que vuelven a funcionar los hoteles en Cancún, pero no hay líneas áreas que puedan llevar a los turistas. O bien, que México reanude la producción de automóviles, pero en Estados Unidos sigan cerradas las concesionarias y la gente continúe enclaustrada y por tanto no necesite de un auto, ya no digamos nuevo. Ahora bien, del punto de vista epidemiológico, la fórmula de reabrir toda la actividad económica al mismo tiempo conduciría a tasas de contagio insostenibles, desbordamiento absoluto de los servicios médicos y, según algunas estimaciones, entre 200 y 250 millones de muertes. En un año normal, fallecen en promedio 70 millones de personas. Por simple pánico y en ausencia de una vacuna o un tratamiento eficaz, aunque se diera la orden mundial de reanudar las actividades, gran cantida
Reabrir economía
La única manera efectiva de reabrir la economía tendrá que ser de golpe, con todos los sectores y regiones al mismo tiempo e, idealmente, a nivel mundial. De poco sirve reanudar operaciones por segmentos. Por ejemplo, supongamos que vuelven a funcionar los hoteles en Cancún, pero no hay líneas áreas que puedan llevar a los turistas. O bien, que México reanude la producción de automóviles, pero en Estados Unidos sigan cerradas las concesionarias y la gente continúe enclaustrada y por tanto no necesite de un auto, ya no digamos nuevo. Ahora bien, del punto de vista epidemiológico, la fórmula de reabrir toda la actividad económica al mismo tiempo conduciría a tasas de contagio insostenibles, desbordamiento absoluto de los servicios médicos y, según algunas estimaciones, entre 200 y 250 millones de muertes. En un año normal, fallecen en promedio 70 millones de personas. Por simple pánico y en ausencia de una vacuna o un tratamiento eficaz, aunque se diera la orden mundial de reanudar las actividades, gran cantida