Rebelión migrante

En el marco de otra semana tumultuosa de daño autoinfligido por una Administración bisoña en Washington, se ha desatado una oleada de especulación y miedo con respecto a lo que podría ocurrir con los 11 millones de migrantes indocumentados -5 millones de ellos mexicanos- que viven en Estados Unidos. La alta probabilidad de que se intensifiquen operativos antiinmigrantes en meses venideros se magnifica por las acciones impredecibles y descoordinadas del nuevo gobierno estadounidense. Y qué duda cabe que ello se da en un momento de inflexión global: flujos de migrantes y refugiados están detonando rebeliones políticas en naciones alrededor del mundo. La elección estadounidense no sólo fue el rechazo de un estamento político; fue un referéndum sobre la ansiedad étnico-cultural y económica que permea regiones del país. Más que nunca, EU esta hoy partido a la mitad, en dos polos opuestos y sin espacios visibles de conciliación; de un lado, un electorado urbano, multiétnico, liberal y mayoritariamente católico que