La Cámara de Diputados aprobó el dictamen que reforma la Ley General de Salud, para incluir la cirugía estética y reconstructiva dentro de las actividades que requieren títulos profesionales o certificados de especialización legalmente expedidos. El documento avalado con 395 votos a favor modifica los artículos 79, 83 y 425 de dicha legislación y se turnó al Senado de la República para su análisis y eventual ratificación. En el precepto 79 se estableció que quienes realicen cirugías estéticas y reconstructivas deberán contar con títulos profesionales o certificados de especialización, que hayan sido legalmente expedidos y registrados por las autoridades educativas competentes. En los artículos 83 y 425 se estipuló que si el personal profesional no cuenta con la documentación requerida o publicita sus servicios sin los datos de registro ante las autoridades educativas, procederá la clausura temporal o definitiva, parcial o total del establecimiento. Lo anterior, de acuerdo con la gravedad de la infracción
Reforman diputados la Ley de Salud
La Cámara de Diputados aprobó el dictamen que reforma la Ley General de Salud, para incluir la cirugía estética y reconstructiva dentro de las actividades que requieren títulos profesionales o certificados de especialización legalmente expedidos. El documento avalado con 395 votos a favor modifica los artículos 79, 83 y 425 de dicha legislación y se turnó al Senado de la República para su análisis y eventual ratificación. En el precepto 79 se estableció que quienes realicen cirugías estéticas y reconstructivas deberán contar con títulos profesionales o certificados de especialización, que hayan sido legalmente expedidos y registrados por las autoridades educativas competentes. En los artículos 83 y 425 se estipuló que si el personal profesional no cuenta con la documentación requerida o publicita sus servicios sin los datos de registro ante las autoridades educativas, procederá la clausura temporal o definitiva, parcial o total del establecimiento. Lo anterior, de acuerdo con la gravedad de la infracción