Refugiados sueñan con dejar Líbano por miseria

Presionados por el alto costo de la vida en Líbano y por las dificultades impuestas por el gobierno para regularizar su situación en el país, cada vez más refugiados sirios sueñan con emigrar a Europa. "Quien tiene dinero, se va. Solo quien no tiene se queda aquí, muriendo poco a poco", afirma Mohamed, cuya piel curtida y los trazos cansados le confían una apariencia de muchos más que sus 42 años de edad. Con su familia, huyó de Raqa en 2011, en el inicio de los enfrentamientos, por miedo de que sus seis hijos hombres se juntasen a uno de los grupos armados que actúan en la región o de que fueran convocados por el ejército. Pero, luego de cuatro años de exilio en un campo de refugiados en el Valle de la Becá, ha perdido la esperanza de un día poder llevar una vida decente en el Líbano vecino. Desde noviembre, las ayudas alimentarias que recibía del programa de alimentación de Naciones Unidas han sido recortadas de 120 a 105 dólares por mes para la familia de diez personas. Ninguno de sus hijos va a la escuela