Relaciones

Muchos presidentes del país vecino han mentido, calumniado o desvirtuado para justificar sus acciones y obtener apoyo de la opinión pública. Para sólo referirnos a algunos casos relativos a México, recordemos que en 1846 James K. Polk, para declararnos la guerra, sostuvo que los mexicanos derramaron sangre estadounidense en suelo estadounidense, siendo que las tropas de esa nación estaban en nuestro territorio. Woodrow Wilson calificó las reivindicaciones nacionalistas de la Revolución de 1910 como un ataque contra la civilización que era obra de espías del Imperio Alemán. Richard Nixon responsabilizó a México de la drogadicción de sus compatriotas para justificar su fronteriza "Operación Intercepción" de 1969. Y varios casos más. En síntesis, México y sus problemas históricamente han sido manipulados en Washington con fines de politiquería interna, siendo el actual nefasto momento clara muestra de cómo esa reprobable actitud perjudica nuestra descomunal relacional binacional. En días pasados el jefe de Gabin