Reto de años, restaurar iglesia

Alrededor de las cuatro de la tarde del domingo 24 de septiembre de 2017, un espantoso estruendo alertó a los habitantes de la colonia Guerrero. De inmediato se elevó una nube de polvo en las inmediaciones de la calle Lerdo, entre Luna y Estrella, donde se ubica la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles, un templo construido a finales del siglo XVIII que resguarda la imagen de una Virgen aparecida en el agua que fue arrastrada hasta dicho predio, tras una inundación. Esa tarde, cinco días después del sismo del 19 de septiembre (19S), se colapsó la mitad de la cúpula del templo —de unas 500 toneladas— y dejó a la intemperie un conjunto arquitectónico que padecía daños por humedad y filtraciones, y que hoy, a cinco años del suceso, vive la segunda etapa de su restauración que podría tomar tres o cuatro años más, si los recursos económicos y la voluntad de las autoridades culturales fluyen. "Teniendo como 100 % lo que se afectó por el sismo de 2017, ahorita estaríamos como a un 40 %, más o menos, de avance.