Rousseff, el retroceso

Brasil se ha convertido en el ejemplo de cómo la opacidad puede socavar los proyectos de desarrollo, pues la aprobación del proceso de juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff significa un retroceso del país amazónico que tras un periodo de bonanza ha visto un notorio declive en su economía nacional y la credibilidad para con su pueblo. En ese mismo país, en 1992, el expresidente Fernando Collor salió del gobierno tras sufrir un proceso por corrupción, mientras que en marzo de 2016, en medio del escándalo de corrupción Pretrobras y 11 días después de su detención para ser interrogado por su participación, el expresidente Luiz Ignacio Lula da Silva fue nombrado ministro de la Casa Civil, equivalente a primer ministro, por el Gobierno de Dilma Rousseff, para obtener inmunidad judicial. Estas acciones del pasado alcanzaron el presente de Brasil que en medio de una creciente crisis económica, vive una ruptura política que sus ciudadanos paradójicamente festejan, pues ven en el proceso contra su mandata