El Servicio de Administración Tributaria (SAT) lanzó el Decálogo del Buen Mexicano en materia fiscal que fue respaldado por la iniciativa privada. La jefa del SAT, Margarita Ríos-Farjat, dijo que el decálogo fue firmado por las cámaras empresariales de manera voluntaria para cerrar filas en contra de la evasión de impuestos y la informalidad. La funcionaria pidió el apoyo para evitar encontrarse con el rostro duro del dios romano Jano, representado con dos caras. "El dios de la mitología con el rostro amable, el rostro colaborador, de comprensión de los más de 30 mil servidores del SAT que se dedican a sacar adelante el país; pero el rostro duro, sin excepción del que está del lado de la trampa al margen de la ley", apuntó. "Dependerá de cada uno de los contribuyentes decidir de qué lado quieren estar con base a su libre albedrío o del rostro del que se quieran enfrentar. Necesitamos recuperar valores", sentenció. Por eso, invitó a denunciar, pero consideró que serían más valioso si los ciudadanos se arman de
SAT lanza decálogo fiscal
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) lanzó el Decálogo del Buen Mexicano en materia fiscal que fue respaldado por la iniciativa privada. La jefa del SAT, Margarita Ríos-Farjat, dijo que el decálogo fue firmado por las cámaras empresariales de manera voluntaria para cerrar filas en contra de la evasión de impuestos y la informalidad. La funcionaria pidió el apoyo para evitar encontrarse con el rostro duro del dios romano Jano, representado con dos caras. "El dios de la mitología con el rostro amable, el rostro colaborador, de comprensión de los más de 30 mil servidores del SAT que se dedican a sacar adelante el país; pero el rostro duro, sin excepción del que está del lado de la trampa al margen de la ley", apuntó. "Dependerá de cada uno de los contribuyentes decidir de qué lado quieren estar con base a su libre albedrío o del rostro del que se quieran enfrentar. Necesitamos recuperar valores", sentenció. Por eso, invitó a denunciar, pero consideró que serían más valioso si los ciudadanos se arman de