Sindicalismo responsable

México transita por la mayor etapa reformadora en su historia. Desde el inicio de la presente administración, la aprobación de reformas estructurales colocaron al país en una posición de reconocimiento por mandatarios, empresarios y medios internacionales. El presidente Peña apuntaló a México en el contexto global, pero también asumió los costos políticos que eso implicaba. Con la aprobación de las reformas estructurales, México se posicionó como un país moderno, enfocado en la competitividad de empresas y trabajadores; un país de avanzada en el cual los estilos tradicionalistas de operar las empresas paraestatales, los privilegios sindicales, los abusos laborales, la corrupción, la opacidad y el atraso educativo quedaron atrás para dar lugar a la incorporación de nuevos esquemas de operación financiera y tecnológica que hicieran más competitivas nuestras industrias, de respeto a los derechos laborales alineándolos a parámetros internacionales; un país de transparencia, de rendición de cuentas y de impulso a