Soberanía electoral

En “La República”, Platón advertía que el orden político solamente se sostiene cuando la polis es capaz de preservar su equilibrio frente a las presiones internas y externas que pretenden deformarlo. Más de dos mil años después, esta reflexión sigue teniendo una incómoda vigencia. México conoce bien esa lección. En el siglo XIX, el país enfrentó una de las agresiones más severas contra su soberanía, con la política expansionista impulsada por el entonces presidente estadounidense James K. Polk. Actualmente, los métodos son distintos, pero la lógica permanece. Ya no son cañones ni tropas cruzando fronteras; el neopolkismo contemporáneo, como se ha señalado, opera de manera más sofisticada y silenciosa. Ahora se mueve en plataformas digitales, en campañas negras, en financiamientos opacos, en granjas de bots, en presiones internacionales diseñadas para moldear la percepción pública. Por todo ello, presentaron una iniciativa para incorporar de manera expresa en la Constitución una nueva causal de nulidad electo