Sobre las cenizas de las víctimas, otras víctimas

La muerte violenta de mujeres se ha convertido en nota cotidiana en los medios de comunicación y en las redes sociales, notas que narran las formas cada vez más cruentas de privarlas de la vida, ahí está las mujeres a las que se les prende fuego. A estas víctimas se le debe sumar otras, sus hijas e hijos —víctimas indirectas— que quedan en la orfandad, con la huella indeleble de la violenta pérdida de la vida de su madre, en ocasiones a manos del propio padre. De enero a junio de 2022, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública reporta un total de 1877 carpetas de investigación por los delitos de feminicidio (479) y homicidio doloso de mujeres (mil 398). ¿Cuántas de estas mujeres eran madres, cuántas niñas, niños y adolescentes han quedado huérfanos? Según datos recabados por la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim), entre diciembre de 2018 y marzo de 2021, se contabilizaron casi 5 mil personas menores de edad cuyas madres fueron vícti