Tapanatepec, un "cuello de botella" de migrantes

La carretera interna que conecta a San Pedro Tapanatepec con Chahuites, en los límites entre Oaxaca y Chiapas, se convirtió en una zona fronteriza con gran movimiento comercial. Desde hace 10 días, cientos de personas migrantes de origen venezolano gritan ofertando comida, agua, refrescos, cortes de cabello y el cambio de dólares, mientras que otros cientos se enfilan para ingresar a un campo de béisbol que desde el pasado 5 de agosto funciona como un módulo del Instituto Nacional de Migración (INM) para otorgar permisos de tránsito, esto a través de la Forma Migratoria Múltiple (FMM). En ese periodo, la duración del permiso ha pasado de 30 a siete días. Desde que el módulo migratorio se instaló en Tapanatepec, la vida de los habitantes cambió drásticamente. En dos meses y medio arribaron a la comunidad alrededor de 120 mil migrantes de diversas nacionalidades, de los cuales las autoridades estiman que 80 % es de origen venezolano, dejando una derrama económica de al menos 200 millones de pesos, según el