Terapias de conversión, con tortura y represión

Dejarlos sin comer, sin beber agua, ni dormir y obligarlos a estar parados durante 48 horas, además de rezar "por ellos", son los métodos que utilizan algunos grupos de apoyo que buscan "curar" la homosexualidad, como la que acudió Iván Tagle, cuando tenía 15 años de edad. Y es que, cuando tenía cuatro años de edad, se dio cuenta de que los niños llamaban su atención; sin embargo, el vivir dentro de una familia religiosa y conservadora, su niñez, pubertad y adolescencia las pasó reprimido y "enfermo", y cuya "enfermedad" era "su homofobia internalizada", la que le obligaron a sentir por el mismo. Esta homofobia se aprende, se enseña, se hereda y pasa de generación tras generación como enfermedad, resaltó el director de Yaaj México, asociación civil dedicada a proteger los derechos de las personas de la comunidad lésbico, gay, bisexual, transexual, transgénero, travesti e intersexual (LGBTTTI), así como acompañar a las personas en su proceso de desarrollo humano. El pasado 4 de octubre senadores de los partido