Tormenta migratoria

México fue un país asilante, y así recibimos migraciones españolas durante y después de la guerra fría, perseguidos políticos del régimen franquista o refugiados y perseguidos políticos latinoamericanos que lo mismo huían de dictaduras militares, como la chilena y la argentina, que de regímenes bananeros de Centroamérica. Unas y otras dictaduras estuvieron casi siempre apoyadas por el gobierno de EU. Pero hace tiempo perdimos la brújula de la política migratoria. Nos quedamos sin ella cuando nos adherimos de manera ciega a las determinaciones continentales de Estados Unidos, sin asumir en la materia otro papel que el de cuidadores de su "patio trasero". Los más recientes movimientos migratorios en la región latinoamericana provienen de países sometidos y gobernados por sátrapas, con gobiernos autárquicos, Nicaragua, Honduras y El Salvador, son ejemplo de ello. Es claro que la falta de ingreso es una poderosa motivación para migrar. Si a ello agregamos una baja calidad de vida, violencia política, social y del