Trabajos en condiciones críticas

La precariedad domina el mundo del trabajo. Los datos de Inegi muestran que creció la población ocupada y dentro de ella la participación laboral femenina, durante 2022, pero no hay manera de echar las campanas a vuelo. Para contener el triunfalismo, basta fijarse en la “tasa de condiciones críticas de la ocupación”: 30%. Y también en la tasa de informalidad: 55%. O saber que la participación laboral de las mujeres es de las más bajas del mundo. Unos puntos o décimas más o menos, no cambian la realidad de la precariedad estructural. Se resalta el dato de Inegi sobre “condiciones críticas” que afecta a 17.6 millones de personas, a fines de 2022. Este indicador, “tasa de condiciones críticas de la ocupación (TCCO)” agrupa 3 conjuntos. Contabiliza una parte de los trabajos que producen pobreza. El subconjunto de mayor magnitud, son quienes ganan hasta 1 salario mínimo. Son casi dos terceras partes del total del indicador: 11 millones de personas (64%). El segundo subconjunto es más de un tercio del total del in