Trampas de la fe

Dicen los que saben que el mundo siempre ha sido complicado, que es difícil predecir y que nadie tiene una bola de cristal que, si existiera, los servicios de inteligencia, el análisis y la prospectiva no tendrían sentido. Sin embargo, sabemos que, en el comportamiento de los gobernantes, en particular de aquellos en las democracias más avanzadas, había ciertas constantes y sus decisiones resultaban más o menos predecibles: decisiones que favorecían la estabilidad y el crecimiento económico, la buena vecindad, la estabilidad mundial y regional y hasta la lucha por una vida digna para las mayorías y el aminoramiento de los efectos del cambio climático. Apenas iniciaba el siglo XXI cuando el terrorismo internacional provocó cambios en los paradigmas internacionales. La cultura del miedo sustituyó al análisis estratégico como base de las decisiones. Sin embargo, no fue en ese ámbito en donde reinaron los mayores desaciertos. Hoy queda claro que fue en el sector financiero, en el que las autoridades regulatorias