Trump el destructor

La decisión del presidente Trump de reconocer oficialmente a Jerusalén como la capital de Israel reafirmó de nueva cuenta su política de hechos consumados en el ámbito internacional. Reafirma su vocación destructora de acuerdos internacionales de Estados Unidos construidos por los presidentes que lo antecedieron. Con el mundo entero en contra Trump anunció que Estados Unidos reconoce a Jerusalén como capital de Israel, a donde trasladará la Embajada estadounidense. Sólo aplaudió Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel. Trump, aislado, no escuchó advertencias ni le importó la unanimidad de desacuerdo de líderes políticos del mundo, ni las súplicas del Papa, tampoco escuchó la oposición de sus aliados en el mundo árabe y enemigos de Irán igual que Trump. Con ello inició una nueva ola de violencia entre israelíes y palestinos. ¿No conocía los acuerdos de Oslo firmados bajo los auspicios de Estados Unidos en 1993, en los que Israel se comprometió a negociar el futuro status de Jerusalén en el marco de los a