Trump envía al zar fronterizo a Minnesota

Atrapado no solo por los demócratas, sino también por muchos exponentes republicanos, por la prensa conservadora, por algunos de sus asesores y por los sondeos, Donald Trump busca corregir el rumbo y retomar el control de la situación en Minneapolis. Así, primero abre la posibilidad de retirar al Servicio de Control de Inmigración y Aduanes (ICE, por sus siglas en inglés) de la ciudad, luego pide al Congreso que ponga fin a las ciudades santuario demócratas que protegen a los migrantes y, finalmente, anuncia el envío de su leal “jefe de fronteras”, Tom Homan. Homan es conocido por su postura dura en favor de las deportaciones masivas, por lo que esta decisión podría confirmar un enfoque severo. Sin embargo, al mismo tiempo, esta medida parece un comisionamiento de los actuales líderes de la operación, desde la secretaria de Seguridad Interna, Kris Noem (quien ha recibido solo una defensa de rutina de la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt), hasta el comandante de la Patrulla Fronteriza, Greg Bovino.