La peor de las herencias. Esta semana mexicana de pasos adelante en las reformas Anticorrupción y Educativa, con sus detractores —semana, además, de investidura de Donald Trump como candidato presidencial de Estados Unidos— pone de manifiesto que la ola de rechazo a gobiernos en funciones y partidos coloca en franca desventaja a los líderes que se proponen cambiar las cosas, es decir, a los políticos del pro frente a los actores públicos del contra. Acaso la paradoja mayor de este avance de una oposición sin más propuestas alternativas que combatir los poderes establecidos, radica en que sus líderes buscan que todo siga igual o vuelva a lo peor del pasado. Brillante y oportuno, el artículo de Robert J. Samuelson en el Washington Post del lunes, explica que slogans como hacer grande a Estados Unidos otra vez ("make América great again") no constituyen propuestas de política pública ni un proyecto político o económico, sino un ejercicio de psicología de masas tendiente a que la población desplace su rabia y fru
Trump y México
La peor de las herencias. Esta semana mexicana de pasos adelante en las reformas Anticorrupción y Educativa, con sus detractores —semana, además, de investidura de Donald Trump como candidato presidencial de Estados Unidos— pone de manifiesto que la ola de rechazo a gobiernos en funciones y partidos coloca en franca desventaja a los líderes que se proponen cambiar las cosas, es decir, a los políticos del pro frente a los actores públicos del contra. Acaso la paradoja mayor de este avance de una oposición sin más propuestas alternativas que combatir los poderes establecidos, radica en que sus líderes buscan que todo siga igual o vuelva a lo peor del pasado. Brillante y oportuno, el artículo de Robert J. Samuelson en el Washington Post del lunes, explica que slogans como hacer grande a Estados Unidos otra vez ("make América great again") no constituyen propuestas de política pública ni un proyecto político o económico, sino un ejercicio de psicología de masas tendiente a que la población desplace su rabia y fru