Ucrania: La paradoja de la escalada y consecuencias de alimentarla

Desde el inicio de esta guerra, ha estado presente, entre rivales y enemigos de Moscú, la necesidad de mantener un equilibrio entre, por un lado, elevar el costo a Putin por haber lanzado esta intervención militar, y por el otro, no permitir que la espiral ascendente de violencia se salga de control. No obstante, se trata de un equilibrio que navega por líneas demasiado delgadas: 1. Ucrania es un país que ha sido vulnerado en su soberanía, no en 2022 sino desde 2014. Su postura mayoritaria, documentada por varios estudios de opinión durante este tiempo y en la actualidad, se ha vuelto cada vez más atrincherada, sin demasiado espacio para la negociación. Desde esa visión, su país está siendo agredido y su obligación es defenderlo a toda costa, sin ceder una pulgada de territorio. 2. Sumado a lo anterior, el ejército ucraniano ha mostrado capacidades inesperadas, mientras que, paralelamente, el ejército ruso ha exhibido debilidades que tampoco eran esperadas. El resultado entonces es la convicción entre muchas