Un circo que inspira a jóvenes marginados

Cuando Modou dejó la escuela coránica en Banjul, Gambia, tenía solo 14 años. Fue en el lejano año 2003 y nunca se hubiera imaginado que pocos años después se convertiría en el artista de circo más famoso de todo Senegal. Hoy Modou Fata Toure tiene 28 años. Sus padres, ambos senegaleses, se habían mudado por motivos laborales a la capital de Gambia justo antes de que él naciese. "Ambos son muy religiosos -explica Modou en la entrada de la carpa del circo. Quisieron que mis dos hermanos y yo fuéramos a una escuela coránica. Pero tuve algunos desacuerdos con el marabú (el guía religioso)". El único otro lugar que Modou conocía además de Banjul era Dakar, la capital de Senegal, que había visitado en varias ocasiones con su familia. Ese fue su destino, al cual llegó gracias a un golpe de suerte. "Mi abuela vivía aquí, pero yo no sabía la dirección exacta. Viví en la calle dos semanas, pidiendo caridad en el mercado para poder comer algo". Luego, un día, por casualidad, pasó por delante del centro de acogida Empire