Un día después

Claramente todo el ánimo y expectativa de las campañas electorales está en el día a día. Los candidatos están atentos a lo que dicen sus oponentes, para rebatir y descalificar inmediatamente las ocurrencias de sus contrarios, salvo que uno de los participantes haya decidido declinar de la competencia, entonces recibirá todo tipo de halagos e invitaciones para sumarse a otros equipos. No importa lo que se hayan dicho o lo que se hayan hecho; la coyuntura, los intereses, las presiones y el pragmatismo, los vuelven a juntar. Los principios y las convicciones son secundarias y nada de esto aporta al buen gobierno. En este sentido, es imposible transferir votos en bloque hacia otra opción electoral. En algunos casos, se inclinarán por el abstencionismo, pero lo relevante es que no cambia en mucho el tablero de preferencias, dado el bajo apoyo electoral con el que contaba la candidata independiente. ¿Cambiará algo de aquí a cuarenta días que quedan de campaña? Difícil predecir el futuro, pero estoy cierto que no ha