Un pacto para todas

El 5 de febrero se conmemora el 109 aniversario de la Constitución de 1917 como el gran pacto que dio forma al Estado mexicano moderno. Las constituciones son acuerdos que definen quién cuenta, quién decide y bajo qué reglas se distribuye el poder. Las mujeres no fueron consideradas parte de ese pacto como ciudadanas plenas. La Constitución nació con un déficit democrático de origen: la mitad de la población quedó fuera de la definición efectiva de ciudadanía. No se trató solo de derechos políticos. Al no ser reconocidas como ciudadanas, todos los derechos de las mujeres han tenido que conquistarse uno por uno, antes y después de 1917, mediante luchas sociales, reformas legales y cambios institucionales. Mientras el texto constitucional avanzaba en derechos sociales para campesinos y trabajadores, las mujeres seguían sujetas a un orden legal que las subordinaba en lo civil, lo familiar, lo laboral y lo político. Paradójicamente, las mujeres ya estaban discutiendo democracia antes de la Constitución. En 1916