Finalmente, tras postergar en varias ocasiones la presentación formal de su iniciativa de reforma electoral, la titular del Ejecutivo remitió a la Cámara de Diputados la versión definitiva. Sin entrar aún en su contenido e implicaciones, la dilación misma es reveladora: las normas electorales no son asunto menor. Son las reglas que deciden cómo se accede al ejercicio del poder, quién puede competir por él, en qué condiciones, cómo se distribuyen los espacios de toma de decisiones y qué garantías existen para los resultados emanados de las urnas. De ahí que su modificación exija, más que una mayoría aritmética en el Congreso Federal, una legitimidad de origen, sustentada en un auténtico consenso plural. El PRI, entonces partido hegemónico, lo entendió así -a su manera, con sus tiempos y no sin resistencias- cuando fue abriendo gradualmente el sistema en la segunda mitad del siglo XX. Más que generosidad democrática, fue la comprensión de que mantener la legitimidad requería incorporar a las fuerzas políticas
Un pacto que no se pactó
Finalmente, tras postergar en varias ocasiones la presentación formal de su iniciativa de reforma electoral, la titular del Ejecutivo remitió a la Cámara de Diputados la versión definitiva. Sin entrar aún en su contenido e implicaciones, la dilación misma es reveladora: las normas electorales no son asunto menor. Son las reglas que deciden cómo se accede al ejercicio del poder, quién puede competir por él, en qué condiciones, cómo se distribuyen los espacios de toma de decisiones y qué garantías existen para los resultados emanados de las urnas. De ahí que su modificación exija, más que una mayoría aritmética en el Congreso Federal, una legitimidad de origen, sustentada en un auténtico consenso plural. El PRI, entonces partido hegemónico, lo entendió así -a su manera, con sus tiempos y no sin resistencias- cuando fue abriendo gradualmente el sistema en la segunda mitad del siglo XX. Más que generosidad democrática, fue la comprensión de que mantener la legitimidad requería incorporar a las fuerzas políticas