Un papa reformador

El papa Francisco es sin duda un reformador en varios de los temas tabú de la Iglesia católica. De alguna forma se podría pensar que tiene el empeño de traer a la Iglesia al siglo XXI (en muchos temas se quedó atorada en el siglo XI).Quizá logre acercarla un poco más a la actualidad, aunque no enteramente (la jerarquía católica siempre ha mostrado grandes resistencias a la actualización). Algunos le critican lo limitado de sus posiciones, pues si bien las defiende a nivel declarativo, no llega a aterrizarlas en propuestas concretas; niega que las mujeres puedan ser ordenadas (es que, decía Paulo VI, Jesús y los apóstoles eran todos hombres), que termine el celibato sacerdotal (inventado en el siglo XI), que se libere la irracional política contraceptiva de la Iglesia (si se busca que no haya abortos, entonces mejor prevenir los embarazos no deseados, ya que la abstención sexual no es opción realista en esta época, y en realidad nunca lo fue, ni siquiera para los propios prelados católicos, en su mayoría). T