Una mansión que acoge a mujeres víctimas de violencia

Desde hace 10 años en el distrito de Medina Gounass, del departamento de Guédiawaye, en la región de Dakar, se encuentra la Maison Rose, un lugar donde acogen a mujeres víctimas de violencia física y psicológica y las acompañan en un largo proceso de reintegración social. La gravedad de sus historias se alivia con los gritos, los llantos y las risas de decenas y decenas de niños, sus hijos. Fundada por la asociación humanitaria Unies Vers Elles Sénégal, la Maison Rose ocupa las instalaciones del antiguo tribunal municipal de Guédiawaye. Se trata de un lugar bonito y animado, que contrasta con los maltrechos edificios del distrito. Las oficinas administrativas, el estudio de los psicólogos y las aulas donde los niños siguen actividades recreativas están en la planta baja. Los pisos superiores son para dormitorios, baños, la lavandería y la cocina. Todas las paredes, por supuesto, están pintadas de rosa. "Nuestros trabajadores -explica la francesa Mona Chasserio, presidenta fundadora de la Maison Rose- pueden p