Una planeación tardía en seguridad pública

Cuatro años después de iniciada la administración del presidente López Obrador, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana por fin formuló el Programa Nacional de Seguridad Pública, que sólo tendrá vigencia lo que resta de 2022 y hasta el último día de agosto de 2024, o sea, poco más de un año y medio. Aunque es encomiable el ejercicio de planeación en un país en el que las acciones de seguridad pública suelen partir de ocurrencias o de la mera reacción frente a la comisión de delitos, llama la atención que haya sido necesario esperar cuatro años para conocer cuáles serán las acciones y objetivos del Estado frente al problema de la inseguridad pública, especialmente cuando se reconoce que el Programa se emitió para dar cumplimiento al Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024 y que desde 2019 el Senado de la República aprobó la estrategia Nacional de Seguridad Pública. El desfase es evidente, lo cual no es un asunto menor si consideramos que el añejo problema de la inseguridad se ha convertido en la priori