Una ruta al crecimiento económico

México ha consolidado sus fundamentos macroeconómicos y fiscales, ha mantenido un sector financiero saludable y ha incrementado su capacidad de producción y exportación. Pero estos avances no han sido suficientes para alcanzar un mayor nivel de bienestar general para toda la sociedad, en las distintas regiones del país. Hoy, tenemos la obligación de detonar el crecimiento de la economía y reducir la desigualdad. Los empresarios estamos convencidos de que podemos avanzar si tomamos las decisiones correctas y promovemos las políticas públicas adecuadas. Para lograrlo, la estabilidad económica debe conservarse a través de una inflación controlada, una reducción en la deuda gubernamental y un gasto público más eficiente. La inflación es el peor de los impuestos y tiene el mayor efecto sobre los grupos más vulnerables, por lo que debe ser una prioridad mantener la estabilidad de precios, respetando la autonomía del Banco de México y su único mandato de controlar la inflación; mejorando la eficiencia del gasto gube