Unicel, de platos para la cena a ganchos de ropa

En los festejos de esta temporada, donde el consumo de productos y alimentos aumenta, el unicel es uno de los protagonistas como recipiente, envoltura o empaque, sin embargo su uso y beneficios son breves, mientras que sus efectos negativos para el ambiente son prolongados. Vasos, platos, charolas o empaques, que son la materia prima utilizada en las fiestas de Navidad y fin de año para los tradicionales convivios, intercambios y las cenas, terminan en los botes de basura, en el mejor de los casos, o tirados en las calles de todo el país. En México, cada año se desperdician aproximadamente 125 toneladas de unicel y su proceso de desintegración de manera natural puede durar desde 30 días, hasta varios años, lo que también depende de las condiciones ambientales. Por ello, al darse cuenta que existía la necesidad de mejorar el manejo de diferentes tipos de residuos, en especial del unicel, un grupo de jóvenes egresados de la Facultad de Ingeniería de la UNAM inició un proyecto al respecto, cuando aún estudiaban.