Vacunación: la imposibilidad de la ética

Las vacunas, su descubrimiento, el trabajo científico, la labor de universidades y hospitales, el intento por universalizar su distribución así como sus efectos positivos son, y serán, parteaguas de la medicina. Las vacunas, junto con la entubación del agua son dos de las grandes conquistas del mundo de la medicina y de la higiene social, verbigracia, la disminución del cólera por beber agua contaminada por heces fecales. Vacunar permite convivir, evita la propagación de enfermedades infecciosas, disminuye gastos por hospitalizaciones o por el efecto negativo de bacterias y virus y brinda la oportunidad, inter alia, de trabajar y viajar. La salud del mundo sería peor de lo que es sin ellas. Sin embargo, a pesar del listado previo, los antivacunas, ya sea por "fe", por considerar que son imposiciones del mundo de los blancos, por creer que su fabricación, como sería el caso de las vacunas contra el SARS-COV-2, fue "demasiado rápida", por oponerse a los dictados de la tecnología, por no comulgar con las ofert