Vacunar al mosco del dengue frenaría al virus

De víctima a victimario. El pequeño Aedes aegypti adquiere el virus del dengue y este rápidamente circula a sus anchas en el minúsculo organismo del mosquito a través de la hemolinfa, el fluido análogo a la sangre de los vertebrados. La infección persiste en la mayoría de sus tejidos durante toda su vida, dándole una nueva misión: transmitir la enfermedad a los humanos. En el laboratorio de Humberto Lanz, director de Infección e Inmunidad del Centro de Investigaciones sobre Enfermedades Infecciosas (CISEI) del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), los mosquitos no se matan de un manotazo, sino se convierten en el principal objeto de estudio. El estudio detallado de la fisiología de estos organismos los ha llevado a investigar por más de una década su respuesta inmunitaria con resultados muy interesantes. "Hemos logrado demostrar que los mosquitos tienen la capacidad de recordar eventos previos. Es decir, podemos modificar su respuesta inmune para que ya no transmitan enfermedades como dengue, zika y chi