Veinte años sin abrazar a sus hijos

Ellas solo tienen un deseo: decirles que los quieren. Son madres que durante 20 y 30 años no han visto a sus hijos, quienes decidieron partir a Estados Unidos en busca de una mejor vida para los suyos. Hoy, estas mujeres solo viven para volver a verlos. En Ixmiquilpan los pobladores tienen dos opciones: quedarse en sus comunidades o migrar a Estados Unidos, así como lo han hecho sus antepasados. Magdalena Ortiz es una de las tantas madres que se quedan sin sus hijos, la migración se los ha arrancado. Ella dice que, en su pueblo, Julián Villagrán, no hay muchas oportunidades; por ello, Nicolás un día tomó la decisión de partir. En la cabeza solo tenía un objetivo: darle a sus padres y hermanos una mejor vida. Pero entonces no imaginaba que al cruzar la puerta ya no volvería. Han pasado casi 20 años de esa mañana en que decidió partir; él tenía entonces 15 años, apenas un adolescente que había terminado la secundaria. Atrás quedaba el pueblo, sus padres y los amigos. Hoy, Magdalena, de 59 años, y su esposo Zenó