Vía crucis desde el continente africano

La última vez que Atemkeng John Bezakeng vio a su familia fue hace nueve meses y no sabe nada de ellos desde hace cinco. Huyó de la persecución política en su natal Camerún y ahora está sentado en la iglesia San Judas Tadeo, en Piedras Negras, en la frontera con Eagle Pass, Texas, a unos metros de lo que él cree, será su libertad y protección. El camerunés lleva un rosario en la mano y reza con la solemnidad de un seminarista. Sus plegarias son para que su familia se encuentre bien. "Paso la mayoría de mi tiempo rezando", dice Atemkeng de camino al albergue Betania, donde ha dormido las dos últimas semanas en espera de que el gobierno de Estados Unidos lo llame para exponer su solicitud de asilo político. Mientras muchos de los titulares noticiosos sobre Camerún hablan de que está cerca una guerra civil, Atemkeng asegura que ya se vive una entre la región francófona, que es mayoría y es gobierno, contra la región anglófona de la que él es parte. "Están matando a la gente", recalca. El hombre de 32 años relata