Violencia al fín

Los mexicanos nos sentimos inseguros y desconfiamos de la autoridad y de los procesos de acceso a la justicia; ésto lo confirma el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) a través de instrumentos como la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) y de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe). Difícilmente podría ser de otra manera. Si bien la mayoría de delitos de alto impacto parecen disminuir, según información oficial, no así los procesos de victimización, ni el homicidio doloso que ha crecido en casi 20% si comparamos las investigaciones de enero-septiembre de 2016 contra el mismo periodo de 2015. Aunque nos duela admitirlo, vivimos en un país inseguro, violento, con alta incidencia delictiva, donde la autoridad invierte más tiempo justificando la falta de resultados, descalificando el análisis de expertos, negando la realidad más que trabajando en generar instituciones eficaces y confiables para garantizar la seguridad de la ciudadanía. C